Áreas Marinas Protegidas de Chile

Chile tiene una costa de 6435 km de longitud y más de 3 millones de km2 de superficie. Por lo que podríamos decir que nuestro país es principalmente un territorio marítimo que alberga una gran biodiversidad y donde habitan distintos ecosistemas y especies marinas endémicas. Estas áreas marinas fueron creadas para proteger lugares que están en peligro debido a la sobre explotación y también para proteger ecosistemas en buen estado de conservación, diversidad biológica y productividad pesquera.

El área marina protegida de la imagen es Rapanui ¡la más grande de Chile! Donde este año se pudo ver un ejemplar de tiburón ballena.

¿Qué son las áreas marinas protegidas?

“Son áreas delimitadas y definidas geográficamente cuya administración y regulación permiten alcanzar objetivos específicos de conservación y/o preservación”

Si bien la superficie total de las áreas marinas protegidas es mayor que la de Chile continental, el 90% de la superficie marina protegida corresponde a solo 3 ecorregiones: Archipiélago de Juan Fernández, Islas desventurados y la isla de Rapanui. Solo el 3% de las 14 ecorregiones restantes esta protegida. Lo que nos da cuenta de una alta brecha y poca representatividad de cobertura geográfica, nivel de protección, y falta de implementación de las AMP.

En Chile existen 33 áreas marinas protegidas, los que se clasifican en 4 tipos: Parque marino, Reserva Marina, Santuario de la Naturaleza y Área marina costera de múltiples usos. Todas son decretadas por el Ministerio de Medio Ambiente pero en el caso de las 2 primeras, es la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura la encargada de proveer los antecedentes para su destinación, quedando la tuición en manos del Servicio Nacional de Pesca y Acuicultura.

1. Parque Marino

2. Reserva Marina

3. Santuario de la Naturaleza

4. Área Marina costera protegida

¿Y tú, has buceado en áreas marinas protegidas?

Existe evidencia significativa sobre la utilidad de las AMPs. Estas generan un cambio positivo en el ecosistema, mejorando la salud del mar.

Principalmente, esto se logra:
-Realizando la protección y restauración de hábitats marinos.
-Aumentando la resiliencia al cambio climático.
-Protegiendo especies y reconstruyendo la población de peces.

¿Cómo el plástico ha cambiado el mundo?

A través de los años, con el aumento exponencial de la producción de plástico, nuestro ambiente se ha visto gravemente afectado. Desde muertes de especies por ingerir o quedar atrapadas en plástico, hasta colapsar ecosistemas con basura y volverlos sitios de sacrificio.

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Créditos: Revista Endémico

¿Por qué preocuparse del plástico?

Los humanos producen 1300 millones de toneladas de desechos plásticos por año. En 2025 la cifra aumentará a 2200 millones. Esto nos revela cómo nuestro uso generalizado de los plásticos ha tenido efectos no deseados.

Créditos: agefotostock.com / bccrwp.org
Créditos: weather.com

La basura plástica ha llegado a tal punto que científicos de la Expedición de Vescovo denominada Five Deeps, encontraron una bolsa de plástico a casi 11 kilómetros de profundidad en la Fosa de las Marianas en el océano pacífico.

Pero, ¿por qué esto es importante?

Créditos: @tomysub / ksat.no

¿Te has puesto a pensar en el impacto que está causando la pandemia en nuestros océanos?

La contaminación por plásticos antes del COVID-19 ya era una de las mayores amenazas a nuestro planeta. Según un estudio del 2019 de la revista “Nature”, en los últimos 40 años la producción de plástico se ha cuadriplicado, donde se calcula que de toda la producción mundial, 8 millones de toneladas terminan en el océano, afectando los ecosistemas marinos por culpa del impacto humano.

Las mascarillas (tapabocas), guantes, protectores faciales y desinfectantes son algunos de los elementos sanitarios que hemos tenido que ocupar para protegernos del contagio y evitar la propagación de esta crisis sanitaria. Por otro lado, el confinamiento y el distanciamiento social cambió las formas de consumo y con ello el aumento de las compras online y los delivery de comida, produciendo un incremento en los plásticos de un sólo uso, como envases y cubiertos desechables. El sobreconsumo de estos productos y la mala gestión de estos residuos, hace que acaben en el lugar equivocado: el océano.

Esta es una problemática que aún no está totalmente estudiada, pero creemos que es un tema del cual tenemos que ser responsables, pues quienes se ven afectados son los animales marinos que habitan nuestras costas teniendo problemas para moverse, alimentarse, volar, nadar y/o comer.

Acá en Chile a paso lento se ha vuelto a bucear (¡por fin!), así que si vas a practicar esta actividad procura -dentro de lo posible- usar una mascarilla reutilizable. Si vas a la playa y ves basura tirada, recógela y llévala al basurero. No debemos dejar que los océanos se vean afectados por la pandemia.

Créditos: pinterest.ca/purtih

Si tienes interés de conocer más el impacto del Covid-19 en el océano te invitamos a ver este video

La basura en el océano

Como buceadores esta problemática nos toca muy de cerca, pues, más de una vez hemos visto basura en nuestros buceos o hemos participado de alguna limpieza submarina donde hemos sido testigos de su presencia en los ecosistemas marinos.

Según estimaciones de la ONU (2019) la basura arrojada en las playas o desde las embarcaciones, así como el desplazamiento de los residuos por el viento y los ríos, lleva al océano 8 millones de toneladas de plástico cada año y aproximadamente un 90% de las aves marinas lo han consumido. Hacia 2025 esta cifra puede doblarse y tener efectos catastróficos para la biodiversidad marina y la economía al perjudicar actividades como el turismo y la pesca.

y tú, ¿qué haces en el día a día para evitar que el plástico llegue al mar?

 

Existen estudios sobre la basura en playas y aquella que queda flotando, pero la que se encuentra en los fondos es todavía un misterio. El poco conocimiento sobre la basura que queda bajo el agua tiene que ver con el difícil acceso a este medio, lo que limita la capacidad de los laboratorios para la recopilación de los datos a gran escala.

En Ocean Eyes hemos monitoreado la basura submarina gracias a las observaciones de l@s buz@s. La mayoría de la basura fue plástico (28%) seguido de materiales de pesca (22%) y metales (20%).

Estos resultados coinciden con otros trabajos científicos donde también se evidenciaba que la mayoría de la basura observada bajo el agua pertenecía a plástico.

La presencia de basura submareal del país es muy frecuente, pero se encuentra poca cantidad y concentrada en zonas someras. ¿Por qué? La basura que llega al fondo sería arrastrada por las corrientes, lo que hace que desaparezca de nuestra vista, pero no del sistema. Seguramente donde más hemos visto basura ha sido en buceos de orilla y a una baja profundidad, basura que proviene de la costa (playa y/o arrastrada por los vientos).

La mayoría de las observaciones son en la zona centro del país, aún faltan datos en la zona norte y sur para así determinar su distribución.

Si eres buceador@ y quieres ayudar, envía tus observaciones en nuestra página o escríbenos!